domingo, 30 de octubre de 2011

Técnicas de estudio en Educación Secundaria


Hoy inicio un nuevo camino en mi blog, participando con algunas sugerencias acerca de los hábitos de estudio que debemos desarrollar en nuestros alumnos, espero que sirvan a los compañeros maestros y padres de familia.

El aprendizaje es un proceso de adquisición de habilidades y conocimientos que se produce a través de la enseñanza, la experiencia o el estudio.

Respecto al estudio, que depende del esfuerzo y trabajo que se dedica para aprender algo, se necesita una actitud activa, donde quien estudia asuma su protagonismo y supere la pasividad.

No obstante, en la adquisición de los hábitos y técnicas básicas, la colaboración de los padres y madres se considera fundamental.

Crear un buen ambiente de estudio en casa: que exista un sitio fijo para estudiar, con el material necesario (diccionarios, libros de consulta, etc.), aislado de ruidos y distracciones, con iluminación suficiente, buena ventilación y silla y mesa funcionales.


Establecer un tiempo diario dedicado al estudio: que puede concretarse en un horario de actividades de tarde (indicando tanto el tiempo que se dedicará a estudiar, los descansos y otras actividades extraescolares y de ocio).

Acostumbre a su hij@ a que, al finalizar el tiempo de estudio, revise su material escolar y ordene su mochila para asegurarse de que le entrega las notas de los profesores, los exámenes, y no olvida el material para el día siguiente. El tiempo de estudio deberá respetarse sin interferir con otro tipo de deberes que puedan surgir.


Dando ejemplo de interés por la cultura: a través de la lectura, lectura familiar, prensa, conversaciones, etc...


Mantener una estrecha colaboración con los profesores: se debe caminar en la misma dirección y buscar una colaboración mutua, lo que redundará en beneficio de los alumn@s.


Animar al estudio sin sermonear: es necesario valorar la dedicación al estudio y el esfuerzo más que los resultados, resaltando los pequeños progresos. La adolescencia es una etapa especialmente difícil, en la que los “sermones” pueden ser contraproducentes y el mostrar apoyo y acompañamiento será más eficaz.


Seguir diariamente el hábito de estudio de nuestros hij@s pero sin agobiar: hay que interesarse por qué exámenes tienen, qué dificultades encuentran, cuál es su disposición ante cada materia…

Hay que guardar un equilibrio en dicho seguimiento e ir otorgando mayor autonomía y responsabilidad conforme ellos vayan creciendo.

En segundo lugar, se puede orientar a los hij@s en el manejo de Técnicas de Estudio:

¿Qué entendemos por Técnicas de Estudio?
Una técnica de estudio es una herramienta para facilitar el estudio y mejorar los logros. Se trata de estrategias y procedimientos de carácter cognitivo y metacognitivo que se aprenden y desarrollan a través de la práctica.

En la siguiente entrada iniciaré a compartir con ustedes algunas técnicas de estudio que pueden utilizar.

domingo, 23 de octubre de 2011

FORTALEZA


Esta vez les comentaré de un valor muy importante, que nos permite salir adelante de cualquier obstáculo que se nos presente en nuestra vida diaria.

LA FORTALEZA

- La fortaleza es la virtud que ayuda a VENCER con valor los peligros y los obstáculos en la vida.
La fortaleza ayuda también a AGUANTAR con firmeza y sin miedo las cosas malas y a no echarse para atrás cuando se ha conquistado un bien.
- La vida del hombre es una lucha: a veces hay que atacar al enemigo y otras veces hay que resistir sus ataques.
La fortaleza da al hombre decisión, valor, coraje, energía, constancia y aguante para ATACAR Y RESISTIR.
- Puedes imaginarte a un hombre FUERTE, como un SOLDADO con una espada y un escudo. Con la espada ataca a los enemigos y con el escudo aguanta los golpes.
Viviendo el valor

El valor de la fortaleza se ejerce cuando, a partir de una convicción firme, resistimos o vencemos aquellos obstáculos que se oponen a nuestros propósitos positivos y evitan el crecimiento personal. Surge al tener claros nuestros ideales y proyectos personales y nos da energía para conservarlos y defenderlos. Lo acompaña el valor de la templanza, o capacidad de mantener el equilibrio de nuestras acciones y emociones.

¿ PARA QUÉ QUEREMOS LA FORTALEZA ?
- Un HOMBRE DÉBIL no puede pasar esas dificultades, se entristece, se deprime, se de-sespera, cae sin remedio y no puede volver a levantarse; en cambio un HOMBRE FUERTE toma la fortaleza de su interior. Es decir que la fortaleza nos ayuda a salir adelante

Para la vida diaria
Si algo te da tristeza o miedo comparte tus inquietudes con las personas que tienes cerca y pídeles ayuda para controlarlas.
·No te des por vencido cuando algo no sale cómo lo habías planeado. Analiza la experiencia que viviste y serás más fuerte en el próximo intento.
·No confundas la fortaleza con la agresividad: no se trata de atacar a los demás, sino de conservar las cosas importantes para ti.

Si en alguna circunstancia te ganan las lágrimas no te sientas avergonzado: los hombres lloran y las mujeres también. Expresar al mundo tus emociones es una muestra de tu propia templanza.
·Piensa qué partes de tu carácter son débiles (por ejemplo, te cuesta expresar tus opiniones) y trabaja para irlas fortaleciendo.

Por el camino de la templanza
·Aprende a dominar tus preocupaciones, tus sentimientos y reacciones negativas como la violencia y el desánimo. Tú eres el rey del castillo y todos ellos son tus súbditos.
·Escucha siempre las precauciones que te indican los mayores, sin embargo, no permitas que nadie impulse en ti miedo por cosas irreales, ni sentimientos de derrota.

Permanece activo en tu esfuerzo.·Inspira fortaleza a los demás. Dile a tus compañeros de clase que lograrán aprobar el año, dile a tu padre que podrá realizar el trabajo que le parece difícil. Date fortaleza a ti mismo: tienes la capacidad de lograr cosas ordinarias y extraordinarias.

Ahora te invito a leer el Cuento siguiente:
PESCAFRITO "MALASUERTE"
En aquella tienda de animales la mala suerte tenía un nombre: Pescafrito, un pequeño pez famoso porque nunca estaba en el acuario adecuado. Cada vez que tocaba reordenar los tanques, Pescafrito acababa por error o descuido en el más peligroso para él. Desde otros tanques tranquilos y seguros, sus primos y hermanos veían divertidos sus desesperadas carreras por evitar ser la merienda de algún grandullón.

A pesar de su increíble mala suerte, Pescafrito no se desanimaba, y en cada carrera ponía todo su empeño en librarse de nuevo, aunque sintiera el dolor de algún que otro mordisco en sus aletas o el cansancio de nadar entre plantas y rocas a cualquier hora del día o de la noche.

Así fue sobreviviendo Pescafrito Malasuerte, como todos le llamaban, hasta que un día de reorganización en los acuarios, Pescafrito por fin acabó compartiendo tanque con todos sus primos y hermanos. Pero mientras se juntaban a su alrededor para conocer sus desventuras, un cuidador despistado echó en ese mismo tanque al más grande, hambriento y peligroso de los peces de la tienda. Fueron sólo unos minutos, pero el enorme pez no necesitó más para acabar con todos los pececillos... excepto Pescafrito, que acostumbrado a huir de muchos peces a la vez, no tuvo problemas en escapar de uno solo.

Poco después entró en la tienda un gran experto en acuarios, y al ver a Pescafrito vivo en el mismo tanque que el pez grande no se lo podía creer. Estuvo horas en la tienda, observándolo, viéndolo escapar una y otra vez con su nadar lleno de giros y piruetas y su increíble capacidad para esconderse. No tenía dudas: era un pez único en el mundo, y el experto lo llevó consigo para ser la estrella de todas sus colecciones y acuarios.
Y Allí Pescafrito vivió feliz con todo tipo de atenciones y cuidados, pensando lo buena que había sido para él su famosísima mala suerte.


Autor.. Pedro Pablo Sacristan


Espero les guste y aprendamos a ser como pescafrito malasuerte.

sábado, 15 de octubre de 2011

APRENDERÁS

Esta vez comparto con ustedes, esto que alguien me envío a través de la red.


Después de algún tiempo de vida aprenderás la diferencia
entre dar la mano y socorrer a un alma…
Y aprenderás que amar no significa apoyarse,
y que compañía no siempre significa seguridad

Comenzarás a aprender que los besos no son
contratos, ni regalos, ni promesas…
Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza
erguida y la mirada al frente, con la gracia de
un adulto y no con la tristeza de un niño…

Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos,
porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos
y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema
sí te expones demasiado…
Aceptarás que incluso las personas buenas podrían
herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas…

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma…
Descubrirás que lleva años construir confianza y
apenas unos segundos destruirla, y que tu también
podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida…

Aprenderás que las verdaderas amistades continúan
creciendo a pesar de las distancias…
Y que no importa que es lo que tienes,
sino a quien tienes en la vida…
Y que los buenos amigos son la familia
que nos permitimos elegir…

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos,
sí estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian…
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos
con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada,
solo por el placer de disfrutar su compañía…

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera
a las personas que más te importan y por eso siempre
debemos decir a esas personas que las amamos,
porque nunca estaremos seguros de cuando
será la ultima vez que las veamos…

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente
que nos rodea tienen influencia sobre nosotros,
pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos…
Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar
con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar…
Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a
ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a donde llegaste,
sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve…
Aprenderás que si no controlas tus actos,
ellos te controlaran y que ser flexible no significa
ser débil o no tener personalidad, porqué no importa
cuan delicada y frágil sea una situación:
siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron
lo que era necesario, enfrentando las consecuencias…
Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas
que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las
pocas que te ayuden a levantarte.

Entenderás que madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido
de las experiencias, que con los años vividos.
Y aprenderás que hay mucho mas de tus padres en
ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que
sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son
tan humillantes y sería una tragedia si lo
creyese porque le estarás quitando la esperanza…

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes
derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel…
Descubrirás que solo porque alguien no te
ama de la forma que quieres, no significa que
no te ame con todo lo que puede, porque hay
personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo…

Que no siempre es suficiente ser perdonado por
alguien, algunas veces tendrás que aprender
a perdonarte a ti mismo…

Aprenderás que con la misma severidad conque
juzgas, también serás juzgado y en algún momento, condenado…
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos
tu corazón se partió, el mundo no se detiene para
que lo arregles…

Aprenderás que el tiempo no es
algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto,
debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma,
en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que
puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho
mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no
se podía más. Es que realmente la vida vale cuando
tienes el valor de ¡enfrentarla!

William Shakespeare

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Cómo puedo ayudar para que mi hijo sea organizado en los estudios?

Hoy comparto con ustedes algo que puede servir para apoyar a los hijos cuando son un poco desordenados en sus deberes. Y con esto formentar en ellos habitos de estudio y en consecuencia mejorar su aprovechamiento escolar.

Este es un problema frecuente sobre el que muchas familias demandan orientaciones.

1. CÓMO SON ESTOS CHICOS

Se trata de niños que presentan algunas de estas características:
- Tienen una forma más o menos caótica de afrontar y organizar sus tareas escolares.
- No se organizan el tiempo, no saben priorizar las tareas por importancia, piensan que tienen tiempo suficiente y no suelen cumplir los plazos. No suelen aprovechar el tiempo
- No llevan cuenta de lo que tienen que realizar: olvidan tareas, hacen las que no eran necesarias…
- Su material está muy mal organizado: olvidan o pierden el material, los cuadernos son caóticos.
- Los padres tienen que supervisar continuamente lo que hacen para que intenten llevar al día los estudios.

2. RECOMENDACIONES

Estas son algunas recomendaciones para afrontar este tipo de problemas con ellos y ayudarles, efectivamente a ser un poco más organizados.

1º. Utilice una libreta de tareas.
Mejor que el uso de agendas, con estos niños es más adecuado utilizar una pequeña libreta donde cada día anote lo que tiene que hacer. Al principio habrá que animarlo y habituarle a que a lo largo de la mañana anote las tareas que tiene que ir realizando, los exámenes y trabajos que le van fijando. Cada nuevo día una hoja nueva.

2º. Organice la lista de tareas.
Cada tarde ayúdele a organizar la lista de las tareas que trae anotadas. Puede señalar el orden de prioridad en el que va a afrontarlas. Por ejemplo, primero los ejercicios de Inglés, después los de matemáticas…etc. Para organizar la lista de tareas, es adecuado agruparlas en función del tipo de actividad. Por ejemplo, si para Inglés y Español requiere usar el ordenador, es preferible dejar estas tareas para el final y afrontarlas a la vez.

3º. Tache las tareas realizadas.
Cada vez que termine una tarea de la lista, que la tache. De esta forma comprobará las que lleva realizadas y las que le restan.

4º. Marque un tiempo limitado.
La organización del tiempo es un problema que suelen presentar estos niños. Ayúdele a limitar el tiempo de realización. Los relojes de arena son una ayuda extraordinaria para esto. Son fáciles de conseguir en las tiendas multiprecios. Puede utilizar diferentes unidades de tiempo, por ejemplo, una tarea la debe realizar en dos vueltas de reloj de arena.

5º. Simplifique la organización.
En chicos con estas dificultades cuanto más se simplifiquen las cosas mejor. Por ejemplo, es mejor utilizar cuadernos o libretas en las que las hojas no puedan cambiarse de lugar de carpetas con hojas sueltas. Si le entregan alguna hoja suelta, puede pegarla en una hoja para no perderla. En chicos de primaria lo mejor es utilizar un cuaderno o libreta de diferente color para cada área. En chicos mayores, puede ser útil utilizar un único bloc de los que tienen hojas con diferentes colores, cada una para una asignatura. Lo mismo ocurre con el uso de tintas. Utilizar bolígrafos de diferentes colores suele complicar más las cosas. En estos casos es preferible simplicar y utilizar un único color de tinta. Cuantas menos cosas necesite usar mejor.

6º. Importante – No urgente.
En estos niños es importante enseñarles a distinguir entre tareas “importantes-urgentes” (de hoy para mañana) y las “importantes-no urgentes“, como trabajos o preparación de exámenes. Habría que enseñarles a dedicar todos los días un tiempo a este tipo de tareas, porque son más rentables para su gestión del tiempo.

7º. Use calendarios.
Mejor que las agendas utilice calendarios. Debe tener siempre visible un calendario en el que aparezca el mes actual y el siguiente. Cada mes en un folio con espacio suficiente en cada uno de los días para poder realizar anotaciones. Las fechas de exámenes y trabajos se pueden marcar con colores y de esta forma controlar mejor las actividades.

8º. Se trata de que aprenda a hacerlo.
Aunque al principio usted como padre o madre le ayudará a organizarse, el objetivo es que el chico aprenda a utilizar estas estrategias de manera autónoma. Así que progresivamente tendrá que ir retirando su ayuda.

Espero que estas pautas les ayuden y les resulten útiles.
Tomado de: www.jesusjarque.com

miércoles, 5 de octubre de 2011

LA PAZ


Un valor fundamental para las personas, las familias y las naciones ¿Cómo puede cultivarse este valor desde nuestro interior?
Vivir la fraternidad y la armonía entre los seres humanos son los ideales de paz que más se predican, en contraposición al desastre, la guerra y a todo género de conflictos. Pero la paz no comienza desde fuera, sino desde dentro. No depende de nadie sino de lo que llevamos en el interior.

La paz es un valor que suele perderse fácilmente de vista. Cuando una nación entra en conflicto con otra y tenemos que vivir sus consecuencias o cuando en la familia los problemas o pleitos comienzan a surgir comenzamos a apreciar el valor que tiene la paz.

La paz puede verse a nivel internacional o a nivel personal, pero en cualquier perspectiva debemos entender que no surge como producto de un "no meterse con nadie", con un dejar hacer a los demás para que me dejen "vivir en paz". La calma y tranquilidad tampoco se da, necesariamente, como producto de convivir con personas afines.

Las dificultades entre los seres humanos suele ser algo común. Quien no sabe vivir en paz generalmente lo identificamos como una persona conflictiva porque:

- Es imposible llegar a un acuerdo, aunque sea pequeño y de poca importancia.
- Tiene una marcada tendencia a buscar en las palabras y actitudes un doble propósito, normalmente negativo.
- Se siente aludido y agredido ante cualquier circunstancia, y más si está en contra de sus intereses.
- Busca por todos los medios "salirse con la suya" aunque esté equivocado.
- En el trabajo o los negocios crea dificultades inexistentes.
- Discute con facilidad.

Vivimos en una época en la que se habla mucho de armonía y paz interior. Sin embargo pocos mencionan que una de las mejores formas de alcanzar estos ideales es mediante el espíritu de servicio hacia los demás. La paz es el fruto de saber escuchar, de entender las necesidades ajenas antes de las propias.

Del mismo modo ocurre cuando se hace necesaria la corrección de una actitud: el disgusto nos mueve a reprender en el momento sin medir las palabras que utilizamos. ¿Cuántas veces nos hemos arrepentido por la excesiva dureza que tuvimos con nuestros subalternos, hijos o compañeros? La pérdida de la paz interior consecuente, se debe a la intolerancia e incomprensión que mostramos, generando una imagen negativa y tal vez altanera de nuestra persona. Por eso es importante pensar con serenidad antes de tomar cartas en el asunto


Una de las grandes fuentes de la paz, o de la guerra, está en la familia. Los esposos deben ser conscientes que al crear el vínculo conyugal, se comienza a dar la fusión de distintas costumbres y formas de pensar. El arte de convivir, olvidarse del afán de dominio y buscar el justo medio entre las diferencias, trae la armonía como consecuencia. En otras palabras: es necesario aprender a conversar y obtener propósitos de mejora concretos que beneficien a todos en la familia.
En cuanto a la paz familiar, no olvidemos que todas las actitudes de los padres se reflejan en los hijos, por eso es importante:

- No discutir o quejarse de los demás delante de ellos;
- Saber sonreír aún en las dificultades;
- Evitar que todos sufran las consecuencias de nuestro mal humor;
- Enseñar a disculpar;
- Crear las condiciones para hacer agradables todos los momentos de convivencia.

De igual manera, en las relaciones de amistad debe procurarse la buena convivencia.
Como en todos los valores, se requiere la iniciativa personal para lograr vivirlos. La paz interior surge como un producto del conocimiento propio: aprender a dominar nuestro egoísmo y el deseo de tener siempre la razón; saber escuchar y comprender las debilidades propias y ajenas. Pero sobre todo: pensar en los demás siempre. Cuando esto ocurre conciliamos la paz con nosotros mismos y con nuestros semejantes.

Ahora como siempre les invito a leer un cuento referente a este valor

La paloma de la paz

Una historia para aprender a contemplar y disfrutar todo lo que os rodea, y rechazar cualquier forma de odio.

Hace miles de años hubo en Asia dos príncipes enemigos que constantemente se amenazaban aprovechando el menor pretexto.
Uno de ellos decidió declarar la guerra y ordenó a los habitantes de su nación que se prepararan para luchar.
El otro príncipe aceptó el desafío. Sin embargo, como habían pasado más de quince años desde la última batalla, no recordaba dónde estaban guardadas su armadura y su ropa de combate. Cuando faltaba un día para el enfrentamiento pidió a su madre que le llevara su casco. La señora regresó con las manos vacías.
—¿Por qué no lo trajiste? —le reclamó.
—No pude cargarlo, pesa mucho —contestó ella.
—Yo mismo iré por él.
—No, por favor no lo toques —pidió la madre mientras le impedía el paso.
—¿Cómo piensas que puedo ir a la guerra sin casco? —preguntó él.

—Mira hijo, dentro de tu casco, que estaba en el patio trasero, una paloma hizo su nido, y dentro de él hay tres pequeñas crías. Las palomas son las aves de la paz: nunca hacen daño a nadie. Todos los días su madre les trae de comer lo que encuentra. ¿Cómo puedo destruir su nido? Cuando vea que quiero tomar el casco, la madre se irá volando y dejará llorando a los polluelos. Eso traerá desgracias a nuestro país..
El príncipe no quería discutir con su madre y se presentó al combate sin casco. Al verlo, su enemigo quedó sorprendido.
—¿Cómo se te ocurre combatir así?
—Mi madre halló que en el casco viven una paloma y sus polluelos. No quisimos hacerles daño.
El otro príncipe no podía creer lo que escuchaba y pidió a uno de sus hombres que comprobara si la historia era cierta.

—Pues sí. Dentro del casco hay tres palomas muy pequeñas con su madre. Se me hace que apenas rompieron el cascarón —confirmó el enviado.
Entonces el príncipe le tendió la mano a su enemigo.
—Hagamos la paz para siempre. Le propuso. Tu madre no quiso destruir el nido de la paloma y sus polluelos ¿cómo podemos querer tú y yo destruir los hogares de miles de personas?
Desde aquel día, los dos reinos fueron amigos y la paloma se convirtió en símbolo de la paz.


—Leyenda de Bakú, Azerbaiyán.